El Rácing de Ferrol es la gran decepción de la temporada.
Partía como uno de los grandes favoritos al título y ha quedado fuera de la
lucha por la promoción hace ya demasiado tiempo. Con un presupuesto de 530.000
euros, 1.500 socios y un reciente pasado en la Segunda División el ascenso era
el único objetivo del club.
Para conseguirlo contrataron como técnico a Stili. Un técnico joven con un amplio
historial en la zona de Ferrol. La apuesta por el técnico de Cedeira sólo duró
hasta mediados de octubre. Un mal arranque liguero precipitó su cese en la
jornada 8 después de perder en A Malata ante el Rácing Vilalbés por 2-3. Con
sólo nueve puntos y tres derrotas Isidro Silveira entregó el mando del equipo a
José Manuel Aira, jugador de la plantilla que colgó las botas para dirigir a
sus excompañeros.
